-Sigue caminando, no mires hacia los costados, no
mires hacia atrás, no cuestiones.... Solo sigue caminando- Le dijo.
Iba ya dando
vueltas al mismo circulo por más de diez horas sin decir una sola palabra, a él
le resultaba cómodo pues no tenía que hacer mucho esfuerzo. Sus piernas no le
dolían, no sudaba, no se cansaba, no tenía que pensar… ¡Qué cómodo!
Fue eso lo que hizo
toda su vida, seguir la misma rutina la cual no tiene mucho sentido realmente,
la misma rutina que tú estas siguiendo en este mismo instante. ¿Qué no te has
dado cuenta? ¿Acaso no has dejado ya de pensar? Solamente haces caso y no
cuestionas, y repites lo mismo siempre, haciéndole caso a una voz que ni sabes
de donde viene. Estas dejando que te controlen.
Rompe el ciclo,
piensa fuera del cuadro. Voltea y vé de reversa si es lo que quieres. Salta si
te dicen que camines. Grita si te dicen que calles.
Pero lo más
importante, no pares de cuestionar… ¡No te dejes DOMINAR!
No hay comentarios:
Publicar un comentario