Pero el Destino nos quería juntos.
Y no es en vano, pues,
Tu mirada alimenta mi alma
Incrementando así, el volumen de esta intersección.
Incrementando así, el volumen de esta intersección.
El Destino entonces nos junto
Para que las lágrimas
que llevan dolor
desemboquen en un
mar
donde rápida y mágicamente, la sal se disuelve y se pierde
entre aguas de amor y empatía.
donde rápida y mágicamente, la sal se disuelve y se pierde
entre aguas de amor y empatía.
Mano que acaricia mi rostro,
mano que toma la
tuya.
Brazos que me
abrazan,
brazos que no me sueltan.
brazos que no me sueltan.
Y dulces labios que me
besan
Elévame más
arriba, que muy lejos contigo quiero volar