Cuando alguien
querido parte es más difícil para el que se queda, que el que se va. El que
esta acá extrañará su presencia. El que se fue olvidara todo lo pasado, y en otra forma, otro ser, regresara. La vida
es vida por la energía que lleva. Uno empieza como energía mala y viene a este
mundo para cambiar esta por energía buena. Y el día que no regrese es porque está
lleno de energía buena, energía positiva. Me da pena, pensar que fuiste tan
perfecta porque me hace pensar, que no vas a regresar. Fuiste tan bondadosa. Tan
carismática. Tan, perfecta. Que me duele pensar, que no vas a regresar, pero me
alegra, como a toda nieta, que vas a vivir donde mereces. Un mundo perfecto,
tranquilidad y paz.
Desde que nací tuve
la oportunidad de conocerte, una abuela que lo primero en su vida eran las
personas. Una empatía increíble, tratando siempre de ayudar y entender. Una
admirable mujer. Una mujer que, como escuche, “la recordaremos imitándola”.
Eras, eres y serás siempre admirable. Siempre estarás conmigo Nonna, Te amo!
Tu despedida fue triste, pero yo nunca te di el adiós en ese ultimo momento ya que tu vivirás siempre en mis recuerdos. Si es que vuelves a este mundo pues ten seguro que las diferentes energías están conectadas así que nos volveremos a encontrar, y si es que no, pues confió en que estarás, sea acá o allá, cuidándome como siempre lo hiciste, alimentándome de amor.
El Perú te dio la bienvenida, a ti mi Nonna Italiana, con huayno Ayacuchano, y el Perú así se despidió de ti. Y aunque esta tierra se despida de ti, nuestras almas no. Cuando uno parte, no parte completamente ni tampoco lo hace para siempre, pues le pasaste un poco de tu energía y esa energía nos acompañará siempre. Así que ahora escuchando a uno de tus favoritos, Glen Miller, te digo buenas tarde Nonna, cómo vas hoy? Nos vemos mañana y siempre.